TRAFICANTE
DE PALABRAS

 

México-Los Ángeles son dos ciudades unidas por un intersticio, un hyphen, que como un puente conecta a los habitantes de México con esta ciudad donde se concentran más mexicanos después del D.F. Los Ángeles es la ciudad que conjuga el concepto de Améxica, un Estados Unidos latinizado, cuarteado en barrios donde cada ciudad es la cabeza de la hidra angelina. Llegar a Los Ángeles es llegar a un capítulo mágico realista (magical urbanism, según Mike Davis) donde conviven la máxima maquiladora de sueños mundiales (Hollywood) y la trituradora de sueños locales (North Hollywood). En Hollywood habita el ideal rubicundo de las celebridades de celuloide y en el norte, el México y Centro América profundo como una favela o ciudad satélite, en una colmena de complejos departamentales que parecen una repetición de fractales infinitos.
Vuelo México-Los Ángeles puerta 23, de la poeta veracruzana Estrella del Valle, tiene como escenario esta ciudad intersticial. El primer capítulo se titula “Lo que se me olvidó en la otra maleta” y se compone de ocho poemas donde se habla con nostalgia de lo perdido: llaves, sombrero, estrellitas, lluvia. Dice sobre la lluvia:


 

“De todas formas, si / usted / ve a la lluvia extraviada en la acera de cualquier/ vecindario / ¿Podría llevarla al cuartel de policía / más cercano? Se torna peligrosa de cuando / en cuando” (p.16)

En el capítulo dos, “Mexican Cooking Classes”, se utiliza el formato del recetario para componer fábulas políticas como: “Pipián de indio” o “Mole coloradito de cerdo”, que cito completo a continuación:

Se desvenan los chiles
se asan ligeramente y se remojan,
se muelen con el jitomate,
ajo, ajonjolí tostado y las especias,
se muelen bien, bien, bien,
y si es necesario se encarcelan injustamente.
se deja hervir hasta que la salsa queda espesa.
ya que está bien frito,
se le agrega una gran pieza de cerdo,
a quien algún día le darán
una sopa de su propio chocolate. (p. 27)

El recetario se convierte en una suerte de parábolas que esconden una moraleja a la manera de Monterroso o José Emilio Pacheco, o mejor, como algunos poemas políticos de Eduardo Galeano. El capítulo tres, “Se solicita muchacha”, inicia con el poema “Wrong Number”, que describe el destartalado aparato cultural norteamericano (con Paris Hilton como su edecán) desde los ojos latinoamericanos: “Señor productor, yo quiero ser artista. He mirado las revistas en que sale esa / muchacha rubia, / la heredera de la cadena de hoteles” (43). El catastro de los siguientes poemas describe el panorama de cultura de la celebridad: Victoria Beckham, la lista de Forbes, las mujeres a las que el cabello les brilla “como un mango de temporal”. Por otro lado, en el poema “Contour”, en formato de epístola, se habla de los afanadores del sueño americano, de la elegancia de una casa en esta calle de la opulencia, donde, “están solicitando una muchacha” (p.52)
El capítulo cuatro, “5 Boring Poems”, habla también sobre el hastío y soledad que acompañan el sueño americano, el aburrimiento: “Hace tiempo que busco una palabra / un camino amarillo para decirte que todo aquí es / bien aburrido, pero no quiero hacerlo así de / frente” (p.56). El capítulo cinco, “Contrabando y traición”, es una sección más reaccionaria, con algunos poemas donde se ofrecen algunos datos biográficos (según la nota al lector): “Mi madre fue una maestra normalista que / regresaba a casa con unas cuantas monedas / en su bolsa / y los zapatos gastados por el lodo y una bolsa / de pan / y una bandera roja.” (p.64)
El capítulo seis insiste sobre la pérdida de fe al llegar a la ciudad y se habla sobre algunos espacios del paisaje angelino, como “Dora’s Palace”, “Welcome to the Los Angeles Zoo” o “Hollywood Boulevard”. El último capítulo, “Táctica y estrategia”, habla sobre los “Juegos de guerra” de la infame “School of the Americas”, en el tono irónico de un juego infantil: “Tú la traes. Un, dos, / tres por mí y todos mis compañeros / desaparecidos a la hora del recreo.” (p.99)
En resumen, Vuelo México-Los Angeles Puerta 23 es un libro sobre un viaje, el inicio de un desplazamiento, de la llegada a Los Angeles (North Hollywood) y al que acompaña una cierta visión nostálgica de México (Veracruz). Una de las vertientes del libro es la cultura de la celebridad norteamericana en contraste con la cultura mexicana (latina), es decir, los dos polos que trabajan por el mismo “sueño americano”: los productores de sueños y quienes se encargan de acicalarlo. Estrella del Valle presenta un texto donde aborda las realidades de vivir en la grieta entre dos culturas, tres lenguajes (español, inglés y spanglish), así como las diferencias de clase, raza y cultura que se golpean tectónicamente en esta ciudad donde conviven casi todas las culturas del mundo. En este universo angelino, la única posibilidad es la escritura firme, en un apartamento con una ventana que da hacia una calle repleta de autos, mujeres paseando a sus perros, palmeras, las colinas donde viven los ricos bajo un cielo azul y un sol invariable; porque, como dice: “todo el mundo lleva una / guerrilla adentro / tratando de aventar una granada por la boca” (p.68)

Estrella del Valle es poeta y narradora. Nació en Córdoba, Veracruz, México. Recibió los premios Latinoamericano de Poesía 2003, Nacional de Poesía Ramón López Velarde 2000, Nacional de Poesía Efraín Huerta 2000 del Estado de Guanajuato y el Poesía “Memoración a García Lorca”.
Obtuvo las becas “Creadores con Trayectoria del IVEC” en 2001 y 2007. Y en 2003, la beca “Jóvenes Creadores del FONCA”, en la categoría cuento.
Ha publicado los libros Bajo la luna de Aholiba (Feta, Nº 175, 1998), Fábula para los cuervos (IEC, 2001), La cortesana de Danann (Ivec, 2002), y El desierto; Dolores (Uabjo, 2003). En 2007 publicó el libro Vuelo México-Los Ángeles Puerta 23 (Mención honorífica en el Premio Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín 2007) bajo el sello de Praxis. Actualmente vive en Los Ángeles, California.


POEMAS DE FÁBULA PARA LOS CUERVOS

LOS CUERVOS
Somos cuatro y aún jugamos
a querernos, a simular amor sobre la mesa
y sentarnos al pórtico a platicar de historias anormales,
mientras mamá prepara el alimento
y escucha devorarnos la carne.
Mi padre vendó los ojos de todos mis hermanos
y antes de abandonarnos, cubrió los suyos con sus ropas.
Mis hermanos se columpian de la mano de mi madre,
no soportan ser ciegos por culpa de papá
y se dan picotazos uno a otro para expiar
no sé qué clase de pecado.
Sé que me sacarán los ojos si me acerco,
por eso me santiguo por las noches
y rezo un padre nuestro por todos.

GENEALOGÍA
La primera mujer que levantó mi estirpe
fue una desconocida que cortó una manzana.
Ella parió con lágrimas el amor de su hombre,
alguien le dio a la estupidez por apellido
y desde entonces, todas gimoteamos el haber
nacido torpes y perversas.
Esa es la historia que nos cuenta mi padre,
pero yo sé, que en otro tiempo,
la primera mujer que llenó nuestro nombre
fue la heroína de los cuentos prohibidos
que abandonó a mi abuelo por un cortador de caña.

POEMAS DE VUELO MEXICO-LOS ANGELES PUERTA 23

EN LA REVISIÓN NOCTURNA DE SAN CLEMENTE
ya me tienen cansado con tanta revisión, tantos papelitos.
Pero ahorita van a saber quién soy yo. Sí señor, voy a
hacerme respetar por estos rinches, van a saber lo que es
un hombre. No saben con quién se meten, caballeros,
para esto me pinto solo. Chillen perros, hoy estoy más lúcido
que nunca. Mi madre fue una maestra normalista que
regresaba a casa con unas cuantas monedas en su bolsa
y los zapatos gastados por el lodo y una bolsa de pan
y una bandera roja. Hoy no creo en políticos sectarios.
Estoy desdibujando un verso con las manos y construyendo
otro. Hoy no creo en el espacio en blanco ni en políticos
de izquierda, pero en noches como éstas milito.

NO VAYAS A JALARLE DEL GATILLO
(DEL CAPÍTULO CONTRABANDO Y TRAICIÓN)
preciosa, hoy estoy más vivo que ninguno, tengo ganas
de morirme pero no de matarme, niña, si muriera
lo haría en la sierra de Bolivia o en el Cuartel Madera.
Mira muñeca, todo el mundo lleva una guerrilla adentro
tratando de aventar una granada por la boca. Por eso
te lo digo, ahí estás bien plantada en tu trinchera. No jales,
por favor, podrías arrepentirte. Hoy la traición es un asunto
entre el Estado y grupos radicales, pero no tuyo, preciosa,
que tienes la vida completamente amueblada por tus padres.
No vayas a disparar aquí en medio de las calles,
la calle no es del pueblo, bien lo sabes. No vayas a jalarle
del gatillo. No dispares.


EN LA CALLE CONTOUR
Querida hermana,
las fiestas en la calle Contour son las mejores.
Las mesas de las casas de la calle Contour
son las más bellas, la madera la limpian
con aceite de limón y de naranja.
Y deberías ver las copas, los cristales,
deberías ver la alberca de la calle Contour.
Ay, si tan sólo pudieras ver las flores de la casa,
si pudieras olerlas, son las flores más bellas,
querida hermana, las rosas, las gardenias
y el hombre que las cuida en las mañanas
dice que está por llegar de Europa una nueva
variedad de buganvillas rojas.
Las mujeres de las casas de la calle Contour
son las más guapas, siempre regalan
su ropa en Noche Buena e iluminan la casa,
entonces, sacan esa vajilla nueva de la que yo
te platiqué en la otra carta, y cenan.
Deberías de venir hermanita, porque es diciembre
y están solicitando una muchacha.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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